Media hora de viaje hacia el sur de Buenos Aires alberga una universidad que sostiene una iniciativa singular: rescatar al bovino criollo del olvido productivo. Esta raza, que desembarcó con los españoles hace cinco siglos, que se dispersó durante los malones y que sobrevivió en la Patagonia durante generaciones, ahora busca reintegrarse a la ganadería moderna gracias al trabajo de zootecnistas de Lomas de Zamora.
La iniciativa comenzó a finales del siglo pasado en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y ha marcado profundamente la identidad académica de la carrera de Ingeniería en Zootecnia. Los profesionales egresados de esta institución llevan consigo el compromiso con una tarea que trasciende los límites tradicionales de la formación técnica.
El bovino criollo es un testimonio viviente de la historia agraria argentina. Su existencia en el territorio durante cinco siglos lo vincula inseparablemente con el desarrollo ganadero nacional. Más que un relicto del pasado, constituye un recurso productivo potencialmente viable para el presente.
La raza desarrolló características extraordinarias de rusticidad y adaptación. Prosperó en territorios áridos, enfrentó variabilidad climática extrema y mantuvo viabilidad genética en condiciones que hubieran comprometido otras razas. Estas cualidades resultan particularmente relevantes en un contexto donde la sustentabilidad y la adaptación son centrales.
Los investigadores de la universidad trabajan en documentar sistemáticamente las virtudes del bovino criollo. Estudian parámetros productivos, reproductivos y comportamentales. El objetivo es generar evidencia científica sólida que respalde su incorporación en establecimientos ganaderos comerciales.
El paso pendiente es lograr que productores adopten esta raza. Para ello, se requiere demostrar viabilidad económica y competitividad productiva. La Universidad Nacional de Lomas de Zamora continúa siendo la institución impulsora de estos esfuerzos, trabajando en consolidar al bovino criollo como opción válida para la ganadería contemporánea.
Imagen: Paul / Unsplash – Con informacion de Bichos del Campo






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